Yo esperaba mucho de Varguitas.
Lo esperaba de siempre, fui la primera en alentarle en aquellos ya lejanos tiempos de novios, cuando nuestra relación clandestina era una fuente de emociones en mi vida.
Si. Varguitas es un gran escribidor.
Sus obras son ya reconocidas mundialmente, y si cuando escribio "noveladamente" sobre nuestra relación, me enoje, y me enoje mucho, debo confesar que soy una de sus lectoras más fervientes.
Desde aquellas obras iniciales en que el Peru de nuestra juventud es el marco en que se mueven sus personajes, hasta este trotamundos que tan pronto situa la acción en el Santo Domingo de Trujillo, como en el Congo de Leopoldo de Belgica.
Esta ultima aún no llegó a mis manos, pero seguro que sera algo especial, bien diferente de aquellas correrias de la Niña mala, que por un momento, cuando lei el título llegue a pensar que volvia a mencionar nuestra pasada relación, pero no. Ahora si que era propiamente imaginario.
O tal creo yo.
En pocos días le vere en todos los noticiarios, vestido de etiqueta para recibir el Nobel. Supongo que ira del todo convencional, y no repetira el numerito del colombiano Garcia de acudir con una guayabera. Ese no es mi Mario, a el no le van esas pendejadas.
Demostrará una vez más que es todo un señor.
Felicidades al escribidor!!
Besos
Desde la atalaya de su apartamento sobre Manhattan, el señor Vargas Llosa da una imagen de latino con el mismo glamour que Carolina Herrera, pero en intelectual, ya que como contrapeso las imagenes en los claustros de la Universidad siguen definiendo su estatus.
El Sr. Vargas debe de querer mucho a su familia, primero se casa contigo, su tía Julia, y luego con una prima hermana. ¿Tiene hermanas?
Por lo que he leído su última obra sobre Roger Casement vale mucho la pena. La leeremos.
Besos.
Es como los faraones, o los emperadores romanos, TODO EN FAMILIA.
Asi consigue que se perpetue no solo el apellido, sino también LOS APELLIDOS.
Es curioso rastrear la endogamia, no solo en las sociedades primitivas, sino tambien en las profesiones, esos circulos cerrados en los que se producen tantas uniones entre miembros de una familia, de un profesión, como por ejemplo el derecho y la judicatura, hay familias por cuyas venas en lugar de sangre llevan leyes.
Bueno leyes, y puestos en la judicatura...