Yo esperaba mucho de Varguitas.

Lo esperaba de siempre, fui la primera en alentarle en aquellos ya lejanos tiempos de novios, cuando nuestra relación clandestina era una fuente de emociones en mi vida.

Si. Varguitas es un gran escribidor.

Sus obras son ya reconocidas mundialmente, y si cuando escribio "noveladamente" sobre nuestra relación, me enoje, y me enoje mucho, debo confesar que soy una de sus lectoras más fervientes.

Desde aquellas obras iniciales en que el Peru de nuestra juventud es el marco en que se mueven sus personajes, hasta este trotamundos que tan pronto situa la acción en el Santo Domingo de Trujillo, como en el Congo de Leopoldo de Belgica.

Esta ultima aún no llegó a mis manos, pero seguro que sera algo especial, bien diferente de aquellas correrias de la Niña mala, que por un momento, cuando lei el título llegue a pensar que volvia a mencionar nuestra pasada relación, pero no. Ahora si que era propiamente imaginario.

O tal creo yo.

En pocos días le vere en todos los noticiarios, vestido de etiqueta para recibir el Nobel. Supongo que ira del todo convencional, y no repetira el numerito del colombiano Garcia de acudir con una guayabera. Ese no es mi Mario, a el no le van esas pendejadas.

Demostrará una vez más que es todo un señor.