Sus ojos

dos estanques grises

punteados de negro

en una faz infantil

seria y serena

se alzan hacía ti,

Willy,

Maestro

Despues de atender

dos horas de dibujo

con atenta aplicación

reclaman ahora...

¿Tu atención?

NO

¿Tu aprobación?

NO

¿Willy, tienes un caramelo?