Durante años he cambiado
los atardeceres deslumbrantes
por resmas de papeles,
panoramas de letras
recorriendo con sus trazos,
más o menos armoniosos
la lisura de una página.
Con sus margenes anchos o angostos,
sus periodos ampulosos
o deslavazados.
Avanzando entre expedientes,
documentos, pantallas informáticas,
avizoraba la vida
que discurria o se escondía
entre ellos.
Yo misma participaba
de la tarea de procesar,
discernir, multiplicar,
y en ocasiones
me sentía feliz, e incluso realizada
cuando más allá de los limitados
horizontes de mi mesa.
adivinaba una repercusión positiva
en mis actos.
Cuando creia contribuir minimamente
a impartir justicia,
a retribuir una conducta honesta.
Son muchos años sin bellos atardeceres
con amaneceres en que, en lugar de buscar
la luz del sol resplandeciente,
el café y el camino del trabajo
eran mi horizonte
y mi destino.
De un tiempo pasado, de un tiempo servido.

Fernando
1 ago 2009 | 07:53 PM
Buena tarde !!
charlitox
3 ago 2009 | 11:13 PM
Hola Tía Julia, me alegra que hayas vuelto, no sé dónde estabas pero para mí habías desaparecido, te había perdido la pista... Bueno, bienvenida de nuevo!!!
Salu2
julia
5 ago 2009 | 08:02 PM
Este escrito se que necesita una esplicación, y como decia el alcalde de "bienvenido Mister Marshall" Se que os debo una esplicación y esa esplicación os la voy a dar.
Creo que se trata de una especie de testamento funcionarial, Pues es lo que he sido durante muchos años, una funcionaria letrada del ayuntamiento, eso si una funcionaria con la loca idea de que mi trabajo era importante.
Esta escrito en la semana que precedió a la jubilación.
Escribi tambien una serie titulada "Diario de una burocrata" rara especie de poesia
¿Oisteis alguna vez hablar de poesiaburocrática?